Cuando se produce la ruptura matrimonial nace, como en toda ruptura, un trauma, sobre todo para el cónyuge que no deseo o no pensaba en un principio en la ruptura del matrimonio.
Esta ruptura surge además en constante matrimonio por causas que, por decisión de uno o ambos de los cónyuges hacen inviable la reconciliación.
Ahora bien, la separación o divorcio en sí no tiene que ser un trauma, sino la solución más viable a la crisis matrimonial cuando precisamente no existe posibilidad de reconciliación. |
La función del abogado en este asunto debe ir encaminada a lograr como objetivo último que dicha separación o divorcio no sean un trauma en sí, sino, como decimos una consecuencia lógica de la crisis generada durante el matrimonio.
Existen en nuestro país muy buenos profesionales, conocedores del Derecho de Familia y en concreto del Matrimonial, sin embargo otra gran parte de letrados, en los procedimientos de este tipo, quizá les falte involucrarse más en los mismo, y , peor aún, quizá también les falte conocer las causas más profundas de las divergencias de la pareja, por lo que “solucionan” finalmente la crisis del matrimonio con lagunas, que, aún alcanzando acuerdos rápidos, no logran realmente evitar que los conflictos nacidos en el matrimonio se trasladen a la separación o divorcio en sí, por lo que no consiguen que finalmente sea también, la separación o el divorcio, un trauma para al menos uno de los cónyuges.
A través de esta página web pretendemos aglutinar a los profesionales , que además de ser buenos conocedores del derecho matrimonial, se encuentren también en la situación de separados o divorciados a fin de unir a su experiencia profesional la experiencia personal de haber vivido y conocido directamente el trauma, que lo es, de la ruptura matrimonial.
Por tanto, los abogados que se integran en esta Web, por su experiencia personal, conocedores precisamente del trauma que la separación o divorcio genera para un matrimonio rotos, atenderán a quienes quieran iniciar un procedimiento de separación, divorcio o modificación de medidas, involucrándose y conociendo plenamente sus circunstancias particulares y familiares, sabiendo no sólo entender cuales son sus pretensiones sino también el inicio del procedimiento más acorde para su situación personal y única, a fin de lograr plenamente el objetivo que nos marcamos que no es otro que el que realmente
LA SEPARACIÓN O EL DIVORCIO NO SEA UN TRAUMA.
Por otro lado, las personas que contacten, a través de esta página, con los abogados y profesionales que les propongamos, en función de su ciudad de residencia, deberán estar siempre totalmente satisfechos de una defensa plena de sus intereses y el de sus hijos, sin fisuras, y de una atención personal también plena y diferenciadora, precisamente en el sentido de que para ellos el proceso judicial de la separación o divorcio sea una solución y no un trauma o agravamiento de su crisis matrimonial. |